Hoy vino a mi casa tu papá. No podía dejar de verlo, esos ojitos chinos y esa sonrisa, idéntica a la tuya. No podía dejar de pensar ni un segundo en vos, en la forma en que te reís, como se te achinan los ojos y en tu voz, en tu piel. Te iba imaginando y sonreía sola. Que hermoso es pensarte, que hermoso es sentirte. Te prometo que todo va a salir bien esta vez, te prometo que ya va a llegar el día en que lleguemos a tiempo. Yo desde del 21 de Septiembre me quedé acá. “Ya no tengo corazón ni ojos para nadie”, es real. No puedo pensar en nadie más, no puedo mirar a otras personas, ni quiero hacerlo; quiero que llegue el momento en que podamos estar felices y juntos, nos lo merecemos. Pasaron tantas cosas, pero cuando hablamos y nos acordamos de todo lo que paso, no dudo de que es la historia más hermosa del mundo y que me toco vivirla a mi, y con vos. Que locura! Que lindo guardar tantas anécdotas juntos, tantas cosas que nos unen, tantos recuerdos. Pensé que te olvidabas de algunas cosas, que se te escapaban algunos detalles pero te acordas de todo exactamente como yo. No hay nada mas reconfortante que saber que por única vez en mi vida no soy yo sola con estos sentimientos. Ya sobran las palabras, eternamente enamorada de ese nene de 10 años, que gustó de mi al segundo en que nos vimos, en un pelotero, haciendo guerras de pelotas. Enamorada de ese nene que me dijo “Yo soy ladron, robo autos blancos, pero lo único que no puedo robar es tu corazón” y cuanto te equivocaste, si lo robaste. Enamorada del mismo chico con el que compartí un verano, con el que robábamos caramelos del kiosco y teníamos una obsesion con los encendedores y con prender fuego todo, al que cuidé de los mounstros en las películas de terror, al que llené de arena en la playa, con el que hacíamos guerra de arena. Ese chico que se tiraba del tobogán de agua conmigo porque me daba miedo, ese mismo con el que me perdí en el centro a la noche sólo por sacarnos una foto, con el que fuimos a la playa a ver el mar abrazados. El que me defendía de todos aunque yo no tuviese razón, y el que me confió todas sus tristezas, sus miedos y se abrió completamente conmigo, el que me contó cosas que de verdad le dolían, el que lloró conmigo y por mi, con el que pedimos un deseo a la velita mágica de cumpleaños, al que me regaló una estrella del cielo; ese que me prometió que nos íbamos a casar porque yo era el amor de su vida.
“Son tantas cosas lindas y muchos los recuerdos que me hacen sonreir!” Ya no hay más que decir de verdad, con vos quiero compartir mi vida entera. Quiero que seas el padre de mis hijos, con la persona con la que me despierte cada dia de mi vida, porque así lo vengo soñando desde que tenemos 10 años, porque así siempre lo quise por más errores que haya tenido y juro que no voy a arrepentirme de nada de lo que haya pasado mientras nos mantengamos unidos, se que juntos lo podemos todo. Se que juntos vamos a tener todo y mucho más. Sos más de lo que pedí y más de lo que hubiera imaginado. TE AMO