Las relaciones no pueden provocar ni dolor ni
frustración. Una relación solo puede remover y sacar a la superficie lo
que siempre estuvo guardado o escondido en los huecos no iluminados de tu
mente.
Si una relación te produce odio o dolor, es que esos sentimientos siempre estuvieron adentro tuyo.
Las relaciones pueden volverse una prisión o un puente hacia la libertad, ya que su función principal no es hacernos "felices" sino conscientes de ese ruido interior.
Si una relación te produce odio o dolor, es que esos sentimientos siempre estuvieron adentro tuyo.
Las relaciones pueden volverse una prisión o un puente hacia la libertad, ya que su función principal no es hacernos "felices" sino conscientes de ese ruido interior.