La angustia brota y no podes dejar de llorar, te quema algo por adentro y te sale un grito silencioso desesperado de tu interior, y vos consumida sin saber como sacar al exterior todo ese dolor te quebrás. Sentis como cosas que ni sabías que te dolían te matan, no te entra en el cuerpo tanta basura. Queres meterte los dedos  y que salga ese nudo de problemas que tenes atrapado entre el hígado y la garganta. De a poco dejas salir parte de ese dolor, sabiendo que aunque no lo mates de raíz te hace sentir liberada y poder, cada tanto, hacer que parezca más chico para aguantar vivir, se siente un poco mejor. Te calmás por un segundo y vuelve, te desbordan esos sentimientos; te volves a quebrar y se ve todo negro, todo oscuro. Todo parece malo, descubris cosas en vos misma que no querías descubrir, sentis la debilidad.. esa debilidad que jamás dejas que alguien vea porque es tuya, y en un mundo de crueldad mostrarte débil es ser carne fresca para que te destrozen. "Como te ven te tratatan, te ven mal.. te maltratan". Y todo este sentir es sólo tuyo, hasta que llega alguien y se lo mostrás, y te sentís todavia más debil porque alguien sabe que lo sos, y uno nunca sabe como puede resultar este acto de confianza. Mostrar tus peores partes, las mas dolorosas y oscuras, las más problemáticas y traumáticas, las no resueltas.. y no saber si el otro puede soportar toda esa oscuridad y sentir el miedo al abandono. Por eso es que no confío en nadie, pero ayer lo hice y me siento medio liberada y medio presa, porque soy esclava de lo que dejé salir a la luz.