Me hablas y tiembla todo, sos mi dios. Adoro tus caídas,
tu pasado, tus demonios, tus pasos en falso y tu inseguridad, tanto como tus
progresos, tus ganas de ser feliz, tu sonrisa indestructible y la forma en que
creces. Me hace bien verte bien, me llena de orgullo que tengas metas y esperanzas.
Me llena el alma tu ser, tan divino y único, especial, distinto a todos. Eternamente
enamorada de vos.