Te dije que sería para siempre y mírame, todavía estoy aquí: Hace casi 4 años empezó esta historia, mi primer gran amor. Lo amé hasta el extremo, lo amé mas de lo que podía y cuando llegó el momento de despedirme lo único que sentía era impotencia y dolor, dolor profundo por perder a la persona que me hizo amar la vida. El primer año me resultaba casi imposible, no lo borraba de mi mente ni por un momento, al segundo año viví una de mis experiencias más importantes y sentía que de a poco lo recuperaba, pero nadie me había explicado que sexo no es amor, y mi dolor volvió a resurgir. Al tercer año era sólo un juego para los dos, diversión y placer pero en mi algo quedaba todavía.. hasta que dejamos de hablar por meses y otra persona llegó a mi vida: mi primer novio, mi primera relación real y formal, y aunque no la haya pasado muy bien había conseguido que no me importe en absoluto, lo borré de mi mente, de mi alma y de mi vida. Apareció en una ocación y nuevamente me revolucionó todo, pero volví a poder sin él.. hasta ahora. No se si la vida me juega en contra o a favor, no se si el destino insiste con tenerlo cerca, pero ahora ya estando sola, y él igual, algo nos volvió a unir. Tan raro volver a hablar, VOLVER A SENTIR, volver a vivir. Volver a amar la vida como nunca antes y sentirme viva, luminosa. Será que esta historia es así, sin final, intermitente pero a la vez profunda, tanto que nunca termina de borrarse, siento que nunca voy a poder dejar de volver porque amarlo a él es pasión. Y lo mágico de esta historia es que no podía ser distinta, y si lo fuese nada sería tan intenso. Sería cenizas.