Entendiendo el por qué, sintiendo la vida.

Siento raro no quererte. Recién hoy puedo ver y entender las cosas con claridad.  Te amé tanto, te lloré el triple. Creí necesitarte, me doliste tanto. Llegaste a mi vida y sólo me desarmaste, me rompiste en mil pedazos. Recién hoy después de haberme mentido tanto a mi misma puedo entender que solo llegaste para apagarme. Yo sentía lindos momentos, yo creí sentir amor de verdad pero la realidad es que sólo fui un pasatiempo para vos, me usaste para olvidarte de ella, me usaste para sacarte las ganas. Me sacaste toda la luz que llevaba adentro, llenaste tu interior y me dejaste. Aunque sólo yo se todo lo que sufrí, aunque sólo yo se las horas que te di, lo que te pensé, lo que te sangré, lo que te disfruté sólo tengo para decirte un gracias hoy. No te voy a decir gracias por hacerme la más feliz como lo hacía antes, ni por regalarme tu tiempo porque yo misma se que te lo mendigaba. Duró más de lo que pudo, pero de verdad lo único productivo que me dejó esta relación de mierda y enferma, fue madurez.
Gracias por tantos golpes que me diste, ahora aprendí a ser fuerte.
Gracias por decirme inmadura tantas veces, hasta el punto de hacerme una mujer.
Gracias por basurearme, ahora se cuánto valgo.
Gracias por mentirme, ahora aprendí el valor de la honestidad.
Gracias por matarme, ahora se como renacer.
Gracias por no luchar por mi, ahora entiendo que hay que dejarlo todo.
Gracias por no cuidarme, ahora siento el deber de proteger.
Gracias por tenerme en el último lugar, ahora quiero dar prioridad.
Gracias por NO AMARME, ahora puedo llegar a entender lo que es el amor real.

Después de tanto entendí que llegaste a mi vida para enseñarme, que no iba a haber un para siempre. Que me devolviste lo que yo daba, me diste un aire de realidad. Aprendí a valorar lo que antes no podía, me diste las herramientas para que mi vida deje de basarse en impulsos, me diste la oportunidad de conocerme a mi misma y de mirar para adentro de vez en cuando, de aprender de mis errores y de madurar la idea de que un verdadero amor no es esa persona que te sacude el mundo, te llena de inestabilidad y después se va. Aprendí que importa lo que yo pienso, lo que yo siento y que no puedo regalarle mi vida a una persona que no daría ni una hora por mi.