Nazareno y Agustina.

Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.
“Nunca muere” es la realidad. Ya lo dijimos, nos vamos a casar. Ya lo dijimos, somos el amor de la vida del otro. Tantas veces llega todo en momentos equivocados, no mirás lo que tenes alrededor porque te fijas en lo que vos queres ver nada más. Tantas veces llegamos a destiempo, y supongo que esta no es la excepción. Siempre dejando todo para más adelante, pensando en un futuro.. pero sin darnos cuenta que dejamos de contruír recuerdos, sin darnos cuenta que posponemos la felicidad solo por miedo. Tanto tiempo diciendo “cuando seamos grandes” y acá estamos, grandes. Siempre pensé que con el tiempo se iba a perder todo y sólo iba a sentir angustia por no haber aprovechado los momentos en los que de verdad pudiste haber sido mio, pero somos eternos.. pasa el tiempo, pasan las personas, los años.. maduramos, dejamos atrás pero con nosotros que? Estando juntos es todo tal cual desde la primera vez, como esa vez que nos pisábamos los pies y nos transpiraban las manos en lo de la tia.. y volvimos a recrear esa escena 5 años después. Nunca tuve tantas ganas de que llegue ese futuro que tanto esperamos, de jugarme y arriesgar todo, nunca dejé de pensar en la familia que estaba en el medio, hasta el otro día. De verdad ya no me importa lo que digan, sólo como me siento cuando estamos juntos, de verdad sólo quiero que contruyamos esto que venimos esperando hace 5 años, que dejemos de lado el miedo, la distancia, la familia. De verdad quiero estar a tu lado esta vez, y para siempre. No dejamos que muera, por favor!

Vos lo dijiste.. “Yo nunca voy a ser tu primo. Somos amigos. Tampoco amigos, no se que somos, amigos con privilegios quizá, somos nuestros y nada más”