Estoy tan feliz, tan tranquila, tan en paz.
Aunque es lo que necesitaba, me siento algo incómoda con este equilibrio, me
faltan esas idas y venidas, me falta esa adrenalina, esos nervios. Disfruto de
esta relación, pero siento que es algo mucho más superficial de lo que estoy
acostumbrada. Quizá sea así, para que no duela no te tiene que tocar el alma,
pero tampoco me hace vivir.
“No lo amo como te amo a ti, lo que tengo con él es simple, me hace feliz. Lo que nosotros tenemos es un gran amor, es complicado, intenso, que consume; no importa lo que peleemos o lo que se haga, nos absorbe cada día, que es la simple felicidad ante todo eso?”
“No lo amo como te amo a ti, lo que tengo con él es simple, me hace feliz. Lo que nosotros tenemos es un gran amor, es complicado, intenso, que consume; no importa lo que peleemos o lo que se haga, nos absorbe cada día, que es la simple felicidad ante todo eso?”
A veces me siento culpable por saber que nunca
voy a querer a alguien como te quise a vos, con tanta intensidad, con tal
profundidad. Pero quizá llegue el momento de dejar de querer con todo el alma,
y pensar en la felicidad de todos los días. Porque aunque prefiera un día con
vos antes que un día a día feliz, se que a fin de cuentas vos me desarmás y
necesito estar completa, necesito seguir. Necesito avanzar, necesito olvidar,
abrir los ojos y dejar de comparar. Hacer que dejes de estar presente en cada
paso, superar que fuiste esa piedra que me hizo mirar la vida de otra forma
pero que ya quedó varios kilómetros atrás. Quizá nunca te supere, que es lo más probable,
pero la vida te empuja a seguir y ya no puedo seguir resistiéndome, cada vez
duele más. Quizá solo me acostumbre a estar sin vos y extrañe para el resto de
mi vida esos sentimientos que estrené con vos, pero la única realidad es que
tengo que dejar de mirar para atrás de una vez.
Fuiste un gran amor, fuiste el primero (en
todo), fuiste más de lo que supe aguantar. Fue difícil vivir una relación
adulta a los 14 años, fue difícil darme cuenta que la vida no siempre es ganar.
Fue tan complicado para mi, me rompí la cabeza, el alma. Anulé la capacidad de
amar con locura y decidí reservar todo eso para vos y sólo para vos, para que
seas inolvidable, para que seas esa cicatriz que siempre mire y me recuerde lo
feliz y radiante que fui a tu lado, y que hay cosas que solo pasan una sola vez
en la vida, y cuando pasan.. nunca más nada vuelve a ser lo mismo. Porque eso
fuiste, un antes y un después. Fuiste mi Dios.